El impacto del uso de la tecnología en la educación es de tal magnitud, que hace absolutamente necesaria su incorporación como herramienta educativa, no sólo es una eficaz aliada a la hora de motivar al alumno a aprender (77%) , sino que también posibilita profundizar el contenido a enseñar, permitiendo responder a una variedad de estilos de aprendizaje, no todos los alumnos aprenden de igual manera, de ahí que en nuestra actual enseñanza , siempre un porcentaje de los estudiantes fracase en un determinado contenido. Esta realidad tan común en nuestros días se rompe con el uso de la tecnología aplicada en la Educación, pues se introducen nuevas y variadas estrategias, a través de actividades que potencian las habilidades y talentos individuales de los alumnos .No existe una única respuesta, existen varias correctas, con caminos diferentes para llegar al resultado.
Si se cambia el ritmo de trabajo, si se amplia los límites de la sala de estudio, si se logra motivarlos, hacer que potencien su participación, inevitablemente tendremos un alumno que desarrollara la creatividad, innovación, generando las potencialidades necesarias para competir en un mundo cada vez mas globalizado.
Un trabajo personalizado crea un alumno imaginativo, que es capaz de generar nuevas instancias de aplicar la tecnología a su servicio y de la misma sociedad.
En tiempos que hablamos de generar un cambio de paradigma educativo, que se debate sobre la Educación que queremos ¿Qué papel ocupamos los profesores? ¿Estamos preparados para asumir el desafío que el siglo XXI nos presenta? ¿Estamos abiertos a la innovación y la creatividad?
Si algo nos queda claro es que:
“O nos subimos al cambio, o este se hará sin nosotros”
No hay comentarios:
Publicar un comentario